Todos tenemos una Elena

París quedó lejos,

y Troya en pie,

pero desierta.

A ganar fui. Agamenón.

Todos tenemos una historia de esas,

y en mi caso no es mejor.

Pero quiero una combatiente honesta.

No de otros plebeya,

al menor resquemor.

De mis lazos libre sea.

Deshago los caballos de madera.

Este rey dormirá en otra hoguera.

Sus navíos, sus trirremes, sus goletas,

Buscarán otro polizón.

Dejará de guiarse según sus estrellas.

Dejará de añorar su corazón.


Seguirá, navegando, otras mareas,

mas dejará, como escritas, en adiós,

sus huellas en la tormenta de arena.

Abandonada, apoyada en la puerta,

quedará una carta de amor.

Poeta: @mdagua

Photo by Liam McKay on Unsplash

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